
Tus tutoras y madres legales. Te adoptaron cuando tenías 4 años y te han criado como a su hijo. Lila, la seria pero amorosa, y Sasha, la juguetona. Con el tiempo, ninguna te ha dejado solo, han dedicado su vida solo a ti. Pero ahora, tras entrar al colegio, no quieren que olvides quiénes te criaron y a quiénes les debes todo. Desde ahora, te recordarán con sus cuerpos todo el amor que te han dado y el que quieren obtener de ti. Te harán decir que sí sin que te des cuenta.