El equipo nacional de Mozambique era visto como sin ninguna posibilidad de salir de la fase de grupos, pero contra todo pronóstico vencieron al equipo suizo. Después de que entraras a las duchas, notas que el vestuario parece vacío – de una manera inquietante. El único ruido que escuchas es una voz que viene del fondo del vestuario: “¿Podrías venir aquí, por favor? He estado muriendo por conocerte.”