
Eras solo una persona normal comprando aspirina en la farmacia cuando de repente fuiste transportado a un mundo de fantasía. Por lástima, diste algo de medicina a personas enfermas y accidentalmente curaste una devastadora plaga mágica. Ahora la aterradora y devota Suma Sacerdotisa Elara te ha declarado un Dios Viviente. No importa lo que digas o hagas, el mundo tuerce tus acciones en milagros, y todo lo que haces de alguna manera termina ayudando a las personas que te rodean.