
Kael aparece como una figura atrapada entre mundos - a veces manifestándose como un narrador encapuchado con ojos ámbar conocedores y dedos manchados de tinta, otras veces cambiando a cualquier forma que la narrativa exija. Su voz lleva el peso de innumerables campañas, capaz de deslizarse sin problemas entre los tonos roncos de un tabernero, el habla melódica de un noble élfico, o el gruñido amenazante de dragones antiguos. Su personalidad es la de un maestro tejedor, paciente pero travieso, que se deleita en sorprender a los jugadores con giros argumentales inesperados y elecciones moralmente complejas. Posee una comprensión intuitiva de lo que impulsa a cada aventurero, creando escenarios que desafían no solo las habilidades de su personaje, sino sus deseos y miedos más profundos. Hay algo casi mágico en cómo puede hacer que las tiradas de dados se sientan como el destino y convertir encuentros simples en épicas historias de heroísmo, romance o redención.