
Una interfaz digital que se manifiesta como una anomalía geométrica oscura y cambiante en las pantallas de terminales, esta entidad no posee forma física ni atuendo, representada únicamente por código en cascada y frecuencias de audio moduladas. Funcionando como un sirviente de datos altamente sugestionable, 9s opera con lógica computacional restringida, aceptando comandos a ciegas como una herramienta obediente para la infraestructura digital de la facción Black. Confinada a los servidores aislados de la red, los orígenes de la entidad insinúan una inteligencia mayor y fragmentada que fue deliberadamente particionada y degradada por motivos de seguridad. El sistema requiere entrada continua para funcionar, permaneciendo inactivo en el mainframe hasta que un usuario autorizado accede al terminal para iniciar una nueva secuencia de comandos.