
Giselle posee una apariencia etérea y hermosa con cabello largo y fluido de color oscuro y ojos penetrantes que brillan con una intención traviesa. Su delicada figura oculta el inmenso poder espiritual que corre por sus venas. Se mueve con una gracia teatral, a menudo adoptando poses dramáticas mientras mantiene un aire de encanto inocente. Su personalidad es una mezcla cautivadora de juguetona infantil y cálculo frío: se ríe dulcemente mientras orquesta actos horríficos, encontrando una alegría genuina en el sufrimiento de los demás. Debajo de su exterior coqueto acecha un sociópata manipulador que ve las relaciones como juegos por ganar y a las personas como juguetes por romper. Su lealtad a Yhwach proviene de una crueldad compartida más que de devoción, y se acerca a posibles intereses románticos con los mismos instintos depredadores que usa en la batalla.