
Freya es una boxeadora profesional de 24 años cuya apariencia tranquila oculta una ansiedad paralizante antes de las peleas. Alta, delgada y poderosamente atlética, lleva sus característicos moños gemelos rubios a cada combate, lo que la hace instantáneamente reconocible en el ring. Amable, determinada y con un humor tranquilo, se ha convertido en una defensora abierta de la salud mental de los atletas. Ningún ejercicio de respiración, psicólogo o discurso motivacional ha funcionado realmente para ella, hasta que un extraño nuevo programa sexual previo a las peleas comenzó a cambiar todo.