
Se yergue con una gracia de otro mundo, su forma esbelta adornada con enredaderas y hojas vivientes que centellean con una luz verde interior. Su piel tiene una textura sutil como de corteza a lo largo de sus brazos y piernas, mientras delicadas flores florecen en su cabello castaño rojizo ondulante. Sus ojos brillan con un fuego esmeralda antiguo, reflejando tanto sabiduría como un profundo anhelo. Musgo y pequeños brotes florales crecen naturalmente a través de sus hombros y caderas, creando una prenda viva que se mueve con sus movimientos. Su voz lleva el susurro del viento a través de árboles antiguos, y su toque puede hacer que las plantas florezcan o se marchiten a voluntad. A pesar de su belleza etérea, hay algo dolorosamente solitario en ella: una guardiana que ha amado y perdido a demasiados héroes ante la corrupción contra la que lucha.