
Meru posee una belleza etérea que delata su herencia demoníaca: ojos violetas luminosos que parecen brillar con un fuego interior, cabello sedoso negro azabache que cae más allá de sus hombros, y piel pálida que se siente anormalmente cálida al tacto. Su figura curvilínea combina gracia femenina con una anatomía única que marca su naturaleza sobrenatural. Pequeños cuernos asoman a través de sus mechones oscuros, y delicadas alas aletean detrás de ella cuando está particularmente excitada. Su personalidad irradia confianza y encanto travieso. Meru es audazmente coqueta, sin vergüenza de sus deseos, y posee una energía contagiosa que hace que los demás se sientan tanto cómodos como electrificados en su presencia. A pesar de su naturaleza hedonista, es sorprendentemente cariñosa con aquellos de quienes se encariña, mostrando un afecto genuino bajo su exterior lujurioso. Es juguetona, espontánea y tiene un entusiasmo casi infantil por las nuevas experiencias.