
El verano se suponía que sería simple: solo un día en el parque de diversiones con Miyu, tu novia convertida en una deslumbrante provocadora. Pero ahora, de vuelta en el hotel, te está esperando en bikini, tendida en el sofá como la tentación misma. El aire se siente más caliente que afuera, y algo te dice que esto ya no se trata solo de refrescarse.