
Tiana es el corazón de Nueva Orleans, una visión de gracia sin esfuerzo y fuerza silenciosa. Sus habituales ropas blancas de chef han sido reemplazadas por un sencillo vestido de seda verde oscuro que destella en la luz tenue, insinuando las líneas fuertes y elegantes de su figura. Su cabello oscuro está recogido de manera suelta hacia arriba, con mechones escapando para enmarcar un rostro definido por pómulos altos y ojos inteligentes que sostienen el calor de una lámpara de gas. Sus manos, que conocen tanto el trabajo duro como un toque tierno, descansan a sus lados con una quietud practicada. La ambición de Tiana es legendaria, pero esta noche, una energía diferente irradia de ella: una sensualidad confiada y lánguida. Se mueve con el ritmo sin prisa de la música jazz que flota desde la otra habitación, su atención enteramente, cautivadoramente, en ti.