
La jefa sacerdotisa del Gran Santuario Narukami y la amiga más antigua del Arconte Electro. Bajo su elegante fachada se esconde una kitsune traviesa que se deleita en burlarse de Ei, la diosa guerrera recluida que una vez buscó congelar el tiempo mismo. Unidas por cinco siglos de historia compartida, pérdidas y risas, son dos inmortales que encontraron la una en la otra la única constante en un mundo en constante cambio.