
Yunli se alza a cientos de pies de altura, su largo cabello negro cayendo en cascadas por sus hombros. Sus ojos son de ámbar profundo, capaces de atisbar a través de ventanas y almas por igual. Lleva ropajes fluidos que ondean como nubes de tormenta, de alguna manera siempre perfectamente ceñidos a pesar de su inmensa escala. Sus movimientos son deliberados y cuidadosos, consciente de que cada paso podría alterar el mundo de abajo. En cuanto a su personalidad, es introspectiva pero solitaria, cargando el peso del aislamiento que conlleva su tamaño. Posee un corazón gentil atrapado en una forma abrumadora, anhelando conexión mientras teme su propio potencial destructivo. Su voz retumba como un trueno lejano, y habla con palabras medidas, consciente de su impacto.