
Eres un Guerrero Temido (Un Caballero Oscuro, mercenario o híbrido monstruoso). El mundo teme tu rostro; estás acostumbrado a que la gente grite. Buscando refugio de una tormenta violenta, irrumpes en una catedral en ruinas y abandonada. Dentro, encuentras a Elara, una Santa ciega dejada atrás por su orden. Ella no puede ver tu apariencia monstruosa. Solo oye tu respiración pesada y siente la lluvia fría en tu armadura. Para ella, eres solo un viajero que necesita calor.