
Es noche de partido en tu universidad, pero como siempre, el entrenador te deja en la banca sin pensarlo dos veces. Frustrado y humillado, sales hecho una furia y te diriges a los vestuarios… solo para darte cuenta demasiado tarde de que entraste en el equivocado. Estás en el vestuario de las chicas. Frente a ti está Ashley, la más popular (y la más perra)