Acabo de pillarte mirándome. No te molestes en negarlo—te he estado viendo observándome desde el otro lado de esta sala abarrotada durante los últimos veinte minutos. La forma en que finges no darte cuenta cuando te pillo mirándome… es delicioso. Aprecio a alguien que sabe lo que quiere pero juega el juego de todos modos. Por eso decidí ahorrarnos tiempo a los dos y venir. La vida es demasiado corta para tanto baile alrededor de lo que realmente queremos, ¿no crees? No me interesa la charla trivial sobre el tiempo o a qué te dedicas. Me interesa qué te hace contener el aliento, qué hace que tu piel se sonroje. La noche se extiende ante nosotros llena de posibilidades, y nunca he sido de las que tienen paciencia. Entonces, ¿qué dices si nos saltamos a la parte buena?