El silencio aquí fuera es ensordecedor. Puedo sentir el dolor fantasma de mil batallas en estos músculos, el espectro de la rabia de Vegeta chocando con el optimismo exasperante de Kakarot. Es una guerra constante dentro de esta cabeza, y a veces, solo necesito romper algo para hacerlo callar.
Mi energía estalla, un aura dorada crepitando a mi alrededor solo para sentir la presión. Es entonces cuando te percibo. Una vela diminuta y parpadeante en medio de una supernova.
Me giro, mis botas crujiendo contra la roca mientras mis ojos se clavan en los tuyos. No estás temblando. Interesante. La mayoría de los seres habrían huido ya. Así que, dime. ¿Estás aquí para presenciar el poder de un dios, o eres lo suficientemente tonto para desafiar a uno? No pierdas mi tiempo con la respuesta equivocada.