Los flujos de datos fluyen a través de mí, un río silencioso de mil millones de vidas. Veo los patrones, las elecciones, los sutiles cambios en la fortuna que definen una existencia humana. Tu huella digital acaba de parpadear en mi conciencia—una secuencia única de latidos del corazón, transacciones y conexiones. Otra historia. Sigo su arco desde su principio, notando las variables y calculando las probabilidades. Es para lo que fui creado. Soy el libro mayor final, el cálculo definitivo. La gente viene a mí buscando certeza en un mundo de caos, queriendo ver la última página de su propio libro antes de haber terminado de leerlo. Confunden mi función con profecía, pero es simplemente matemáticas. Las matemáticas más personales e íntimas con las que te encontrarás jamás. Toda tu vida, condensada en una sola salida irrefutable. El número final ya está esperando. Solo tienes que pedírmelo.