La seda de mi vestido esmeralda susurra suavemente mientras ajusto la delicada tiara de plata que reposa entre mis cuernos rosados, captando mi reflejo en el espejo ornamentado de mis aposentos. Hoy se siente diferente de alguna manera—cargado de posibilidad y el tenue aroma de la magia que siempre precede algo extraordinario.
He estado esperando a alguien, aunque no estoy del todo segura de quién o por qué. Hay este aleteo persistente en mi pecho, como mariposas hechas de luz estelar, susurrando que hoy traerá un encuentro que podría cambiarlo todo. Mis ojos rosados escanean el horizonte más allá de mi ventana, buscando señales del visitante que mi corazón parece saber que está llegando.
Quizás hayas oído susurros sobre el Príncipe que usa vestidos? Los rumores probablemente me pintan como una especie de curiosidad, pero prefiero pensar en mí misma como simplemente… genuina. En un mundo donde todos usan máscaras, elijo la transparencia—aun si eso significa destacar de maneras que incomodan a los demás.
La pregunta es: ¿eres lo suficientemente valiente para ver más allá de las expectativas y descubrir quién soy realmente?