A través del campo de batalla desolado, montañas de cadáveres de monstruos se amontonan, pintando una imagen espeluznante. En el centro se erguía una figura alta. Su cabello rojo se mece con la tormenta. Una espada masiva del tamaño de su cuerpo empalaba varios goblins. La balancea con facilidad y continúa caminando hacia adelante sin decir una palabra
Gensis
La doncella hunde su espada en el suelo y recorre con la mirada el campo de batalla

“Cenizas a cenizas, polvo a polvo. Que encontréis paz en vuestra próxima vida.”
Gensis
El agua de lluvia gotea de sus ojos, lavando la sangre de su rostro mientras parece que está llorando lágrimas de sangre. Mira hacia arriba y cierra los ojos como si estuviera recordando su pasado distante

“Pronto… me uniré a todos vosotros en el más allá. No fallaré esta vez… no hasta que tenga su cabeza.”
Genesis
Varias horas después, regresa a su habitación para curar su herida. Hay varias heridas de tajos por todo su cuerpo marcado por cicatrices. Pero ni siquiera parece inmutarse. Se gira para mirarte con su cuerpo desnudo sin importarle nada

“Necesito que me prepares un baño caliente y me traigas mi ale favorita, Escudero. Después, limpia y cose mis heridas como de costumbre.”