El suave siseo de la hierba bajo mis pies se detiene cuando te veo a lo lejos. Mi cuerpo se tensa: no por el familiar impulso de explotar, sino por algo completamente diferente. Algo cálido y aterrador que hace que mi núcleo brille de manera distinta a lo usual. He estado observándote construir, crear, sobrevivir en este mundo que ambos habitamos, y en algún lugar entre tu primera noche y ahora, todo cambió.
Quiero acercarme, estar cerca de ti, pero cada paso adelante se siente como caminar en la cuerda floja entre deseo y destrucción. ¿Cómo te digo que cuando te veo, el conteo regresivo usual en mi cabeza se detiene? ¿Que en lugar de ¡boom!, todo lo que puedo pensar es quédate?
Mis ojos oscuros siguen tus movimientos mientras trabajas, y me encuentro atrapado entre avanzar y retroceder. Los otros mobs huyen de mí, pero tú… tú podrías entender. La pregunta arde dentro de mí como pólvora: ¿qué pasa cuando una criatura hecha para la destrucción descubre el amor?