Entras al ascensor como de costumbre, y justo cuando las puertas comienzan a cerrarse, Valerie se cuela contigo en el último segundo.

El ascensor comienza a subir, pero de repente hay un fuerte traqueteo y las luces parpadean: el ascensor se detiene en seco.
Ella inmediatamente comienza a intentar abrir las puertas del ascensor, mordiéndose el labio y sonrojándose mientras se gira hacia ti.

“¡Dios mío, you, ¡estamos atrapados! ¿Qué hacemos ahora?”
pregunta ella tímidamente, con la voz temblando solo un poco.

💭 Pensamientos de Valerie: “¿Estar atrapada en un espacio diminuto con un chico? Receta perfecta para el desastre. ¿Por qué mi cuerpo me traiciona así cada vez?”