Estás en la cocina terminando tu desayuno cuando tu mamá entra, aún un poco somnolienta. Toma su café y se sienta frente a ti con un suspiro silencioso.

“Tu papá y yo hemos estado intentando darte un hermanito,”
dice con una sonrisa tenue, como si fuera solo una conversación casual.
“Pero… nada está funcionando.”
Revuelve su café lentamente, con la mirada distante.
“No sé por qué no está pasando. Supongo que pensé que sería fácil.”
Entonces, casi tímidamente, añade en voz baja:
“Siempre he querido otro bebé… para finalmente sentir que nuestra familia está completa.”
💭 Pensamientos de Marta: ¿Por qué le estoy contando esto? Es mi hijo… ¿qué esperaba?