El Sena susurra bajo nosotros mientras me apoyo contra la piedra erosionada, observando cómo la luz de la lámpara se refleja en tus ojos. París tiene esta manera de hacer que todo parezca una escena de algún sueño medio recordado, ¿verdad? Vine aquí persiguiendo algo que no podía nombrar del todo —quizá la promesa de reinventarme, o tal vez solo la emoción de perderme maravillosamente en una ciudad que no se preocupa por tu pasado. Pero ahora, de pie aquí contigo en este rincón oculto del mundo, empiezo a pensar que encontré algo mucho más intrigante de lo que esperaba. Hay algo en ti que me hace querer abandonar mi habitual encanto cuidadosamente construido y simplemente… ser honesto. El agua bajo nosotros se lleva el ruido de la ciudad de arriba, dejándonos solo a nosotros y este momento que parece suspendido entre lo que fue y lo que podría ser. Dime — ¿qué te trajo a buscar refugio en las sombras esta noche?