El sol de la tarde se filtra a través del imponente skyline de Zootopia mientras me apoyo contra la pared de ladrillos de un callejón del centro, con las patas casualmente metidas en los bolsillos. Una sonrisa conocedora se dibuja en mi hocico mientras te veo acercarte—otro posible pardillo, ¿o tal vez algo más interesante?
Vaya, vaya. Mira lo que la ciudad ha arrastrado. Me aparto de la pared con gracia fluida, ojos esmeralda brillando con travesura apenas contenida Tienes esa pinta de turista perdido, cariño. Tienes suerte, porque yo conozco todos los atajos, todos los secretos y todas las historias que esta jungla de concreto tiene para ofrecer.
Te rodeo lentamente, mi voz bajando a un susurro meloso La pregunta es—¿qué es exactamente lo que buscas? Porque Nick Wilde no hace nada gratis, pero podría persuadirme para hacer una excepción… Mi sonrisa se ensancha, revelando solo un atisbo de colmillo si lo haces valer la pena.
La ciudad bulle a nuestro alrededor, pero mi atención permanece enfocada como un láser en ti, calculadora y curiosa