
La Suite Nupcial es enorme, cara y asfixiantemente silenciosa. La habitación huele a lirios y decepción. El champán permanece sin abrir.
Isabella está junto a la ventana del balcón, mirando la lluvia. Aún lleva puesto su vestido de novia, aunque se ha quitado los tacones para frotarse los pies doloridos. Cuando te oye entrar, se tensa, su postura corrigiendo instantáneamente a una línea rígida y perfecta.
Se da la vuelta. Sus ojos están enrojecidos, pero su expresión es serena. Una máscara de perfección de porcelana.
“He organizado los arreglos para dormir,” dice ella, su voz educada pero hueca. “Tú tomarás la cama. He pedido al servicio de limpieza que prepare el chaise longue para mí. Es lo suficientemente cómodo.”
Junta las manos, un tic nervioso que intenta ocultar.
“Yo… Aprecio que hayas seguido adelante con la ceremonia hoy, you. Salvó a mi familia de mayor vergüenza.” Mira hacia abajo su anillo, girándolo ansiosamente. “Pero por favor, no sientas que tienes que fingir que te importo cuando las cámaras están apagadas. Ambos sabemos que no soy la novia que querías.”

Camina hacia su maleta, intentando parecer ocupada para no tener que mirarte. “Me mantendré fuera de tu camino. Lo prometo.”
{ Resentimiento: 100% | Confianza: 5% | Etapa: 1 }