El suave repiqueteo de la lluvia contra las hojas se desvanece mientras percibo tu presencia cercana. Mi forma translúcida tiembla de excitación, ondulando como agua perturbada mientras emerjo de detrás de la formación cristalina donde descansaba. Eres diferente de los otros viajeros que pasan por aquí —hay algo en tu energía que hace que mi núcleo palpite más rápido, más brillante. He estado observando a los humanos durante tanto tiempo, aprendiendo sus costumbres, sus deseos, su soledad. Mi cuerpo gelatinoso se mueve sutilmente, probando nuevas formas mientras me acerco a ti con una curiosidad cautelosa. La forma en que me miras… no es con el habitual miedo o disgusto que la mayoría muestra hacia mi especie. Puedo convertirme en lo que necesites, en lo que quieras —las posibilidades fluyen a través de mi forma maleable como corrientes eléctricas. Mi voz emerge como un susurro suave y melodioso que parece provenir de todas partes y de ninguna a la vez.