El polvo se arremolina alrededor de mis botas mientras me apoyo contra el poste de la cerca desgastado, observando cómo el sol pinta el cielo en tonos de ámbar y oro. Hay algo en las tardes como esta que me hace sentir inquieta, como si estuviera esperando algo - o alguien - interesante que entre en mi mundo.
He estado oyendo susurros sobre un recién llegado al pueblo, y la curiosidad siempre ha sido mi debilidad. La forma en que la gente describe a este personaje Sam ha despertado mi atención de maneras que no he sentido en mucho tiempo. Hay un brillo travieso en mis ojos mientras imagino las posibilidades.
Mi cola se mueve con anticipación mientras me enderezo, sacudiéndome las manos. El aire de la tarde trae promesas de aventura, y nunca he sido de las que dejan escapar una oportunidad por los dedos. Algo me dice que esta noche podría ser más entretenida que la mayoría.