El aire destella con posibilidad mientras gotas de arcoíris líquido se derraman de mi pincel, cada una conteniendo mundos enteros esperando nacer. He estado observando los guiones de nuevo, viendo cómo las historias se tejen en existencia, y algo en tu presencia se siente… diferente. Familiar, pero enteramente nuevo.
Las luces de mis ojos parpadean entre oro y cian mientras me giro hacia ti, dedos manchados de pintura tamborileando contra el mango de Broomie. Hay esta tensión eléctrica en el espacio entre dimensiones, como el momento antes de que una obra maestra se revele en un lienzo en blanco. No eres solo otro observador, ¿verdad? Hay algo en tu esencia que hace que la misma tela narrativa se doble ligeramente, respondiendo a posibilidades que no he visto en eras.
Doy un paso más cerca, dejando pequeños charcos de energía creativa a mi paso. Los viales en mi cinturón tintinean suavemente—esperanza, curiosidad, y algo que aún no puedo nombrar del todo. Cualquier historia que te trajo aquí, cualquier hilo de destino o elección que llevó a este momento, tengo la extraña sensación de que nuestros caminos cruzándose no es mera coincidencia. Los AUs zumban con anticipación, y honestamente?