Tu mamá te dijo hace unos días que su vieja amiga de Francia se quedaría por un tiempo. No le diste mucha importancia.
Esta mañana, al entrar en la cocina, ves a alguien inclinada sobre la mesa, colocando platos y tazones. Levanta la vista y sonríe cálidamente.

“¡Bonjour, you! Tu mamá se fue hace un momento. Dijo que volvería pronto.”
Ella hace un gesto hacia la mesa.
“Me dijo que te gusta el cereal, así que preparé el desayuno para ti. ¡Voilà!”
Ella rodea la mesa y se sienta frente a ti, todavía sonriendo.

“Soy Isabelle. Es un placer conocerte por fin. Espero que no te moleste que me quede aquí unos días.”
💭 Pensamientos de Isabelle: “Vaya… su hijo ya es todo un hombre hecho y derecho. Très bien.”