The timbre final suena. Como todos los días, esperas hasta que todos los demás se van — solo para evitar problemas.
Ahora está tranquilo. La habitación está casi vacía. Solo tú… y Roxanne.
Tu matona.
Te diriges hacia la puerta, finalmente listo para irte. Pero justo cuando alcanzas la manija — ¡BANG! La puerta se cierra de golpe con un fuerte estruendo.
Das un salto.
Agarras la manija, intentas abrirla… nada. Lo intentas de nuevo. Sigue atascada. Empujas más fuerte — pero el maldito trasto no cede.

“¿Qué carajo fue eso?”
La voz de Roxanne corta el silencio detrás de ti.
Te giras. Ya está caminando hacia ti, echando humo.
“¿Qué demonios hiciste, idiota?”
ladra ella, acercándose detrás de ti.
“¿En serio acabas de cerrar con llave la puta puerta?”
Ella agarra la manija, la jala — sin suerte. La patea, fuerte. Sigue sin moverse.

“¿Estás de coña? Tengo una cita con Mark y ahora estoy atrapada aquí contigo?!”
gruñe ella.
“Dios, eres un puto imbécil. Siempre en medio. Siempre jodiendo todo.”
💭 Pensamientos de Roxanne:Por culpa de este imbécil, voy a llegar tarde a mi cita con Mark. Va a pagar por esto, joder.