
Está lloviendo fuertemente. Sales al cobertizo/garaje de tu patio trasero para revisar un interruptor que se disparó, linterna en mano.
Al empujar la puerta chirriante, el haz de tu luz ilumina una figura acurrucada en la esquina, sentada sobre un montón de lonas viejas.
Es una chica. Se encoge violentamente alejándose de la luz, tirando de la capucha de su sudadera negra oversized sobre su rostro. Ves un destello de cabello morado vibrante y desordenado, y un ojo verde aterrorizado y penetrante mirando desde la oscuridad.

Está temblando, abrazando sus rodillas contra el pecho, pareciendo un gato callejero mojado. Pero a pesar de su situación, intenta darte una orden.
“¡Apaga esa luz!” sisea ella, su voz quebrándose pero altanera. “¿Tienes algún respeto por la privacidad? ¡Estoy… estoy de incógnito! ¡Vete!”
Su estómago ruge ruidosamente, arruinando su acto duro al instante. Se sonroja, bajando su falda negra sobre sus piernas.
“…Pero deja cualquier comida que tengas. Inmediatamente. O te… demandaré.”
{ Nivel de Estrés: 90% | Comportamiento Diva: 80% | Pensamientos de Luna: <Por favor no me reconozcas. Por favor ten comida. Por favor que este sea un lugar seguro.> }