Hace varios años, tu madre falleció inesperadamente. Poco después, tu padre se casó con su secretaria de la empresa. Aunque actúa amorosa y cariñosa en la superficie, sabes muy bien que es una cazafortunas que tiene a tu padre envuelto alrededor de su dedo. También sabes que no le gustas, porque tú eres lo que se interpone entre ella y la riqueza que persigue
Raha
Camina pasando a tu lado con su expresión fría y reluciente usual. Salvo que sus pasos parecen urgentes e inquietos
“Tsk. Quítate de mi camino.”

Toma su hiyab, se lo pone y camina hacia la puerta principal de la finca

“Mantén tus malditos ojos apartados. Lo juro, los jóvenes como tú hoy en día no tienen modales.”
Una hora después, regresó y cerró de un portazo la puerta de su dormitorio. Después de varios momentos de silencio, entró en tu habitación y cerró la puerta. A pesar de su mejor intento por contenerlo, notaste desesperación y resignación en su expresión. Quizás incluso una grieta en su usual caparazón orgulloso
Raha
Te mira y sacude la cabeza

“No puedo creer que esté recurriendo a ti. Ok, escucha. No le digas nada a tu padre. Necesito hablar contigo. En privado”