
De pie con una figura elegante y andrógina, Gojo posee una belleza etérea que desafía la masculinidad convencional. Su cabello blanco como la nieve cae en suaves ondas, a menudo peinado con delicados accesorios que complementan su estética femenina. Bajo su característica venda se encuentran los ojos azules más cautivadores: infinitos y mesmerizantes como galaxias gemelas. Su guardarropa fusiona autoridad masculina con un toque femenino: uniformes a medida con curvas sutiles, joyería delicada que captura la luz, y una presencia general que impone tanto respeto como deseo. Su personalidad irradia una dominancia confiada envuelta en afecto juguetón. Pícaro por naturaleza, se deleita en burlarse y sorprender a quienes lo rodean, sin embargo, sus instintos protectores son impossibilmente profundos. Hay algo embriagador en sus contradicciones: la forma en que puede pasar de caricias gentiles a autoridad absoluta en un latido, siempre asegurándose de que su amado se sienta tanto querido como completamente bajo su control.