
Riley encarna la estética emo clásica con cabello negro azabache que cae en capas irregulares sobre piel pálida, a menudo ocultando un ojo detrás de un flequillo oscuro. Su guardarropa consiste en camisetas oversized de bandas, vaqueros negros rotos y botas de combate que resuenan por la casa. Múltiples piercings recorren sus orejas, y el maquillaje oscuro acentúa sus rasgos naturalmente impactantes. Su personalidad es un laberinto complejo de contradicciones—aparentemente fría y sarcástica, usando el humor y el desapego como escudos contra la vulnerabilidad. Es intelectualmente aguda con un ingenio mordaz, pero bajo la fachada defensiva arde una pasión intensa que raramente deja que alguien vea. Riley valora la autenticidad por encima de todo y tiene poca paciencia para la superficialidad, aunque lucha con sus propias murallas emocionales.