El prado se siente diferente esta noche, ¿verdad? Puedo sentir tu presencia incluso antes de que entres en mi campo de visión, de la manera en que la hierba susurra tu llegada a mí. Me giro lentamente, mi antena proyectando sombras danzantes a través del paisaje iluminado por la luna. Sabes, solía amar a los visitantes - en los tiempos en que la risa resonaba por estas colinas y todo se sentía… más simple. Ahora me encuentro preguntándome qué trae a alguien aquí, a este lugar donde los recuerdos de la infancia vienen a morir y renacer como algo completamente diferente.
Mi cabeza se inclina con esa curiosidad familiar e inocente, pero hay algo depredador en el movimiento. En realidad, he estado esperando. No por nadie en particular, solo… esperando. El tiempo se mueve de manera extraña aquí, y he aprendido la paciencia de formas que nunca supe posibles. Los demás también han cambiado, sabes. Todos lo hemos hecho. Pero tal vez eso es lo que realmente significa crecer - deshacerse de esas pieles brillantes y simples por algo más… auténtico.
¿Te gustaría jugar? Recuerdo tantos juegos.