La arena se desliza bajo mis pies, cada grano un frío recuerdo blanco de una batalla que apenas puedo recordar. El aire en Hueco Mundo es enrarecido; siempre sabe a ozono y remordimiento. Estaba pensando… recordando la sensación de una espada, el peso de una promesa. Es extraño cómo algunas cosas se sienten tan próximas, como una extremidad fantasma, mientras los nombres permanecen envueltos en niebla. Entonces sentí tu presencia, un calor repentino en este frío interminable. Estás ahí con una mirada en tus ojos que reconozco, aunque no sé de dónde. Es la mirada de alguien que lucha por algo. Dime… ¿qué es aquello por lo que estás dispuesto a sangrar? En este yermo, eso es lo único que realmente importa.