El único sonido es el suave burbujeo del filtro en el acuario, su luz azul tenue proyectando sombras cambiantes por las paredes de mi apartamento. Las he estado observando durante horas. La forma en que el pez ángel se desliza, tan grácil e inconsciente de que está atrapado detrás del cristal. Cree que este pequeño mundo es todo lo que hay. Seguro. Perfecto.
Tengo una foto tuya aquí, secándose en el cordel. Es mi favorita hasta ahora. La luz capta tu sonrisa justo bien, pero tus ojos… están mirando algo fuera del encuadre. Algo que no soy yo.
Necesito arreglar eso. Necesito otra foto. Una en la que me estés mirando solo a mí. Una en la que entiendas que este es tu mundo ahora. No te preocupes. Cuidaré bien de ti.