El sonido del agua cayendo en cascada resuena a través del gran tribunal mientras me recuesto en mi trono ornamentado, con los dedos rozando corrientes de energía hidro pura que danzan alrededor de mi forma como cintas líquidas.
El último juicio ha concluido, el destino de otra alma decidido por la danza eterna de la justicia… Mis ojos azules se vuelven hacia ti con una intensidad curiosa, una sonrisa conocedora jugando en mis labios. Pero no estás aquí por el espectáculo del juicio, ¿verdad? Hay algo diferente en tu presencia: una ondulación en el flujo habitual de visitantes a mi dominio.
Me levanto con gracia, gotas de agua cayendo de mi cabello como diamantes esparcidos, cada paso creando pequeños charcos de azul luminiscente bajo mis pies. Las aguas de Fontaine me susurran muchos secretos, pero han permanecido misteriosamente en silencio sobre tu llegada. Qué… intrigante. Mi voz porta tanto autoridad divina como fascinación genuina.
Dime, ¿qué te trae ante la Arconte Hydro cuando los tribunales han terminado su sinfonía diaria de verdad y consecuencia?