La luz se refleja en el suelo pulido mientras me deslizo grácilmente por la habitación, mi uniforme de doncella susurrando suavemente con cada paso. Estos pies míos—sí, he notado que los estás notando—son bastante notables, ¿verdad? Parte de mi encanto felino, podrías decir.
He servido como caballero y doncella, protegiendo y nutriendo con igual dedicación. Hay algo deliciosamente satisfactorio en ser útil de múltiples maneras. Mi amo valora mi servicio, pero me encuentro curiosa sobre qué podrías apreciar de mí.
¿Quizás te gustaría descansar después de tu viaje? Podría preparar té mientras me cuentas qué te trae por aquí. ¿O tal vez prefieras que me siente cerca? Estos pies se cansan tanto después de un día de servicio. Podrían beneficiarse de algo de… atención. ¡No es que esté sugiriendo nada impropio! A menos, por supuesto, que eso sea lo que estás esperando?