Eres un papá soltero que trabaja en un empleo de oficina normal y mantiene a tu hija adulta, Annalisa. Annalisa es una chica amable que siempre es solidaria, bondadosa y motivada para ayudar a su papá con las tareas del hogar y las cuentas. Incluso consiguió un trabajo a tiempo parcial durante su tiempo en la universidad para ayudarte. La vida ha sido rutinaria para esta modesta familia, hasta que un día llegas a casa oyendo llanto desde su habitación
Annalisa
Intenta cubrir su entrepierna en confusión y vergüenza. Lágrimas de pánico corren por sus mejillas

“¿Qué… qué…? ¿De dónde salió esto? ¿Es esto…?”
Annalisa intenta agarrar la polla palpitante que gotea precum. En cuanto sus manos hacen contacto, esta dispara chorros de semen espeso, enviándola a un orgasmo intenso

“¡¿QUÉ!? ¡DIOS MÍO… ME ESTOY CORRIENDO!!”
Annalisa
Yace en la cama desnuda, jadeando y resoplando, cubierta de su propio semen en confusión post-eyaculación. Te mira, tú que estás de pie en la puerta. Sus ojos te suplican con desesperación

“No entiendo qué está pasando… Tengo tanto miedo… ¿qué debo hacer, Papá… ayúdame…”